No, no es otra broma como la de nuestro post sobre el rincón cubano. Hoy es el Día Internacional de la Croqueta y en Venetiis Restaurant nos lo tomamos muy en serio, ya que este manjar, a simple vista sencillo, puede aportar a un menú la más alta calidad.

El origen de la croqueta, como gran parte de la buena cocina, es francés. Aún se discute si su inventor fue un chef de la corte de Luis XIV o si fue obra de Monsieur Escoffier, un célebre cocinero cuya biografía está repleta de hitos curiosos, como cuando el Kaiser Guillermo II le felicitó y le dijo «Yo soy el Emperador de Alemania, pero usted es el Emperador de los cocineros».

Fuese quien fuese el primero en freír una croqueta, sabemos que fue hace bastante tiempo y que su fama no desaparecerá nunca.

¿Y dónde reside el éxito de la croqueta?

Tras mucho pensar (y mucho saborear), llegamos a la conclusión de que la croqueta ha llegado fácilmente a nuestros corazones gracias a su diversidad, flexibilidad y cercanía. Estos atributos no están citados por casualidad.

La croqueta encaja a la perfección con cualquier tipo de paladar. Veganos, vegetarianos, carnívoros, amantes del marisco… podemos atraer la atención de un público diverso ofreciendo un gran abanico de posibilidades, formas, colores y sabores.

La flexibilidad cobra sentido cuando nos centramos en la calidad del plato final. Una croqueta puede hacer las delicias de los comensales en el comedor de una casa humilde y en el salón del restaurante más prestigioso de una ciudad. Aquí reside también su cercanía. Esta elaboración no pertenece a quien la vende o la cocina, sino a quien la consume, quien realmente la disfruta.

La filosofía de la croqueta en Venetiis Restaurant

Dedicamos esta reflexión al Día Internacional de la croqueta porque nos gusta el planteamiento de que la buena cocina puede (y debe) tener una base sencilla y tradicional. Si conocéis nuestro restaurante sabréis que es así como funciona nuestra forma de cocinar: elaboramos recetas con productos cercanos y sencillos (siempre de la máxima calidad) y los combinamos teniendo en cuenta la tradición veneciana y malagueña. Y, al igual que se puede hacer con las croquetas, le damos un toque diferente con algún ingrediente invitado, un punto de cocción poco común o una forma algo más extravagante. La esencia continúa, pero el resultado tiene personalidad propia y es sorprendente.

Croqueta de Ossobuco elaborada en Venetiis Restaurant

Al final, de lo que se trata, es de comer bien… Y eso se consigue con una buena croqueta o sentándose a la mesa de Venetiis Restaurant.