En estas fechas cercanas a la navidad siempre nos gusta recordar los momentos más entrañables. Decorar la casa, pasar tiempo juntos, encender la chimenea, hacer con ilusión nuestra lista de regalos y, por supuesto, sentarnos alrededor de una mesa con los manjares navideños esperados durante todo el año.

Al igual que en nuestro concepto como restaurante, en este post queremos trasladaros al lugar de origen de Matteo Manzato, el norte de Italia. Allí los inviernos son fríos y los días cortos, y tener cerca buenos dulces y bebidas ayudan mucho a entrar en calor. Compartimos con vosotros una selección de los postres y bebidas más típicos de navidad.

POSTRES DE NAVIDAD

Marcipane

Se trata del clásico mazapán, común en todos los hogares en navidad. En Venecia se le atribuyó el nombre «Pan de San Marcos» porque es el dulce típico de las fiestas del patrón de la ciudad. En esta fecha se conmemora el fin del asedio que les privó temporalmente del trigo y obligó a los venecianos a elaborar una especie de pan con almendras y azúcar, los recursos que había almacenados.

Existen otras leyendas del origen de este dulce, como que fueron las monjas de San Clemente quienes lo idearon para acabar con el hambre en Toledo en 1212 o una similar pero ubicada en un lugar remoto, Lübeck (Alemania). No obstante, muchos datos históricos apuntan a que fueron los Venecianos los creadores y, gracias a su importante dominio naval durante siglos, lo difundieron por toda la zona mediterránea.

Pinza veneciana

Este postre es típico del Véneto, Friuli y algunos valles de la Provincia de Trento. No existe una navidad sin este bizcocho elaborado con harina de maíz, levadura, azúcar, huevos, pasas, fruta confitada y semillas de hinojo. La combinación es un manjar de sobremesa que suele tomarse con vino tinto caliente (podéis verlo más abajo).

Originariamente, este pastel se tomaba en las fiestas (y quedó así la tradición) y podía alcanzar un metro de diámetro para que toda la familia pudiera disfrutarlo.

Pandoro

Aunque viendo la foto se os venga a la cabeza el postre Panettone, debemos aclarar que no se trata de la misma receta y, por ende, del mismo dulce. Este «Pan d’oro» comenzó a elaborarse algo más tarde que su «competidor», ya que las primeras referencias son de la Edad Media, aunque no fue hasta 1984 cuando fue patentado por Domenico Melegatti, que lo registró como un dulce con forma de estrella de ocho puntas y con un espolvoreado característico.

Este postre de navidad está hecho con harina, huevo, azúcar, vainilla, mantequilla, manteca de cacao y levadura, así que ya podéis imaginar lo suave que es su textura y lo sabroso que es su sabor. Existen variantes con crema pastelera, fruta confitada o con chocolate, ¡perfecto para todos los gustos!

Mandolato

Este turrón duro se convierte en la estrella de muchos hogares en nuestra región de origen. Nació en Verona, es muy común y conocido en Venecia y también podemos encontrarlo en algunas zonas de Francia y Grecia. Se prepara con azúcar, miel, huevo y trozos de almendra, y tiene este característico color blanco que hace que se identifique rápidamente en los escaparates… ¡y en la mesa cuando solo queda un trocito!

BEBIDAS DE NAVIDAD

Vin brulé

¿Alguna vez habéis probado el vino caliente? Es normal que en Málaga, donde solo hay unos días contados de frío al año, esta idea suene un poco chocante, pero es una bebida más que común en todo el norte de Italia y parte de Europa Central.

A diferencia del vino en su temperatura habitual, este vino se toma con postres y dulces, y se acompaña con azúcar, piel de frutas y especias variadas. Las más comunes son la canela, la pimienta, el romero, el clavo o la menta. Seguro que nuestros seguidores de zonas nórdicas no imaginan una navidad sin una mesa llena de dulces y vin brulé :).

Grappa

Este licor existe desde las civilizaciones antiguas de Grecia, Egipto e Italia. Comenzó a elaborarse para aprovechar los residuos del vino, y para ellos fermentaban pieles, semillas y tallos de uva. Poco a poco sus creadores fueron innovando utilizando otras materias primas como peras, manzanas o ciruelas.

Generalmente tiene un aspecto transparente y cristalino, un aroma afrutado y una alta graduación alcohólica. Para adaptar su sabor a todos los paladares se hacen mezclas con miel, frutas y azúcar.

Además de tomar la grappa en forma de chupito para un brindis de navidad, por ejemplo, también puede ser un ingrediente más de una receta o añadirse al café para convertirse en un «café corretto». Si tenéis curiosidad por probarla, consultadnos. ¡En Venetiis Restaurant tenéis la opción de hacer una cata!

Ahora ya sabéis lo que se sirve en la mesa de Venecia durante la navidad a la hora del postre. Nosotros estamos deseando tomar un pedacito y dar un sorbo para recordar muchos momentos especiales. Y a vosotros, ¿os gustaría probar?